“Si con ello despiertas algo en alguien”.

“Lo imposible” de Juan Antonio Bayona sigue siendo la película más taquillera en su primer fin de semana de estreno de nuestra historia, allá por 2012. Y con sinceridad, no me sorprende; se trata de una película increíblemente emocional basada en un hecho real y en el que la desgracia sobrevenida, inevitable e injusta ajusticia a miles de víctimas inocentes. Entre ellas se encuentra una familia española que lucha con todas sus fuerzas por sobrevivir. Esta impresionante cinta te hace valorar y meditar sobre lo que realmente importa en la vida; el amor a tu familia; el instinto de protección y el de supervivencia que nace en lo más profundo de nuestro ser cuando vemos que todo por lo que hemos luchado y soñado, puede desaparecer. Si a este magnífico film se le añade la maravillosa banda sonora que creó uno de los compositores más importantes del plano internacional, el español Fernando Veláquez, es inevitable emocionarte, sufrir, llorar y recapacitar de esta manera.

Como digo, creo que es lo normal dada la naturaleza e intensidad de la historia que recrea, la exquisita calidad del reparto, del guión, los efectos especiales, la producción, la fotografía, el montaje, la dirección, la música, vestuario, en fin, “Lo imposible”, bajo mi humilde opinión, ¡lo tiene todo!

Lo que creo que no es normal y me sorprende, es que el número 2, 3 y 4 en el ranking de taquillas y recaudación en su primer fin de semana de estreno, sean para “Torrente 4 Lethal Crisis”, “Torrente 3 El Protector” y por último “Torrente 6 Presidente” respectivamente.

Los guionistas y el propio Santiago Segura, ironiza con altísimas dosis de sarcasmo sobre la motivación e inspiración de la saga de las películas de “Torrente”, pero sorprende aún más, cuando lo hace de la última de sus producciones estrenada el pasado 13 de marzo; “Torrente Presidente”. Es más, se jactan de que esta historia y guión es en el que menos trabajo imaginativo y creativo han tenido que invertir, dejando de ser una comedia de ficción, como las anteriores, para calificarlas como “un documental de la actualidad política nacional”, sí un “documental”.

La palabra “ironía” y “sarcasmo” han de ser analizadas en este contexto, ya que es el objeto de esta película y también el secreto de su éxito.

La “ironía” expresa una idea dando a entender justo lo contrario de lo que se dice explícitamente, con evidentes fines de burla o humor inteligente. Es un verbo o acción que conlleva la intención de ridiculizar a personas o situaciones ilusorias que, sin embargo, el público al que van dirigido identifica y focaliza de inmediato en la vida real.

El “sarcasmo” al contrario de la “ironía” es un camino directo y valiente de burla mordaz, cruel, punzante e hiriente. Se aplica con el único ánimo de ofender, criticar y ridiculizar, si bien, todo ello protegido por la capa del superpoder que da el tono humorístico y siempre con la salvaguarda de la defensa por la libertad de expresión y cultural.

La mezcla de las dos; es sin duda el gran éxito de “Torrente Presidente”.

Si yo, lo que yo represento o lo que es peor, mis acciones o inacciones fueran la motivación y la fácil y barata inspiración para el próximo “documental” de Santiago Segura, se me caería la cara de vergüenza. Ya no tanto por propiciar esta iniciativa cultural, sino por ser la elegida en 48 horas por un millón personas para relacionar su “ironía” con mi vida y profesión, y el “sarcasmo” con mi fracaso y ruindad.

Santiago, nunca he sido fan tuyo y no te puedo mentir, nunca lo seré, pero a pesar de las miles de críticas que recibiré de tantos y tantos hipócritas y pelotas del sistema y panorama político, he de reconocer humildemente que tu valentía repleta de insolencia, atrevimiento y cinismo tiene mucho, mucho mérito.

Qué pena que, para nuestra vergüenza, hayas encontrado tu inspiración en tanta mezquindad y mediocridad, pero si con ello despiertas algo en alguien, acompañado de una carcajada, bienvenido sea.

Felicidades D. Santiago.